¡Evita los gastos hormiga!

¡Evita los gastos hormiga!

¿Qué son los gastos hormiga?

Son esas pequeñas cosas que no te das cuenta que pasan, crees que son gastos que no impactan tus finanzas, pero no es así. En realidad sí tienen un impacto, termina la quince, el mes o el año y finalizas sin dinero.

Tips para tener un control de esos gastos y hacer un cambio:

1. Registra todos tus gastos.
2. Analiza y categoriza tus gastos.
3. Hacer un presupuesto: Destinar cierta cantidad a cada concepto.
4. Haz un ahorro tangible: guardar el dinero de modo que lo puedas ver.

Convierte tus gastos hormiga en un ahorro tangible de modo que lo puedas invertir.

 

Tips para que aun ahorrando, puedas seguir gastando

Tips para que ahorres y sigas gastando

Muchas personas creen que cuando empiezan a ahorrar tienen que dejar de gastar, pero realmente eso es imposible porque toda la vida nos la pasamos gastando, la idea es que tengas un ahorro y un gasto inteligente, de modo que seas más consciente de lo que estás gastando.

Es importante que registres tus gastos y tengas un presupuesto dividido, por ejemplo: tanta cantidad será para ropa, la otra para belleza, la otra para entretenimiento, etc. Tú puedes decidir y sobretodo no dejar de gastar, el gasto es importante, nos ayuda a la parte emocional y nos da un nivel de vida.

El gasto es importante, ayuda a la parte emocional y da el nivel de vida. Para que esto funciona, ten un sistema, una voz o institución que te recuerde lo que tienes que hacer, que te ayude a ahorrar “voluntariamente a fuerzas”. Actualmente existen planes de ahorro a través de seguros de vida en los que te hacen cargos automáticos a tu tarjeta, dinero que no ves, dinero que no te duele. Lo ideal es aprender a gastar de forma inteligente, cómo hacerlo:

Comparar precios, en ocasiones nos vamos por la primera opción, pero siempre habrá posibilidades de encontrar un mismo producto a un precio más bajo.

Hacer una lista de tus necesidades (alimentación, servicios) y otra de tus gustos o deseos. No debes privarte, pero sí controlarte y tener un equilibrio.

Hay dos tipos de ahorro: tangible e intangible, el segundo es uno imaginario, que no ves y piensas que por tomar una oferta estás ahorrando, pero sino lo haces tangible, o sea tener el ahorro en físico, terminará como el primero.

Hacer un presupuesto, destina cierta cantidad en cada rubro de forma que no te prives de nada, la intención es tener un ahorro y un gasto al mismo tiempo. Si estás gastando, también tienes que ahorrar.

Hay tres tipos de personas:

1. Las que gastan y terminan sin dinero para ahorrar

2. Las que les llega el dinero y ahorran, de modo que pueden gastar sin remordimiento 

3. La que gasta más de lo que gana y termina endeudada. De cada ingreso, primero ahorra y después gasta.

Cómo organizar tus finanzas

¿Cómo organizar tus finanzas?

Crear un patrimonio es como construir una casa, tenemos que ir poco a poco, poniendo los cimientos para poder hacerlo. Para llegar a tener una carrera profesional, existen nivel, es decir primero tienes que entrar al kinder y después continuar con la primaria, etc. de este mismo modo hay niveles en las finanzas, de lo simple a lo complejo.

Si continuamos con esta analogía de las etapas escolares, como mencioné, la primera es el kinder, la segunda la primaria, la tercera es la secundaria, la cuarta la prepa y la última, la universidad. y en cada una, los conocimientos de la etapa anterior nos ayudan a crecer y a desarrollar más sabiduría para los siguientes niveles.

De esta misma forma va a pasar con tus finanzas, no quieras ser rico o tener un equilibrio de un día para otro, es un proceso que tienes que llevar.

●El primer nivel de las finanzas consiste en registrar TODO: todos tus ingresos, tus gastos, deudas, inversiones. Es importante llevar este registro, porque lo que no se registra no se mide, y lo que no se mide no se mejora.

●El segundo nivel es analizar cuáles han sido tus tendencias, tus comportamientos respecto al dinero: qué tanto gastas, ahorras, inviertes. Y esto lo podrás hacer gracias al primer nivel.

El tercer nivel es tomar acción, esto es muy importante, por que de nada servirá que tengas un registro y un análisis si no tomas acción, esto se refiere a hacer un plan específico de tus necesidades; lo que tienes que corregir o mejorar , o lo que tienes que continuar haciendo. Quizá tienes hábitos o acciones muy saludables en tus finanzas y no te has dado cuenta.

●El cuarto nivel es comenzar a multiplicar tu dinero, tienes que iniciar con lo más básico, tener un plan de ahorro. Es necesario tener un capital para cualquier cosa que deseas empezar en tu vida.

●El último y quinto nivel es la transferencia de tu riqueza, lamentablemente no te vas a llevar nada, así que tienes que dejarlo a alguien.

La cultura de prosperidad y pobreza

La Cultura de Prosperidad y Pobreza

Las personas que pertenecen a la cultura de la pobreza, con aquellas que se quejan de su situación, tienen dinero, pero aún así no se sienten satisfechas.

La cultura de la pobreza no significa tener o no tener dinero, una cosa es ser pobre y la otra es estar pobre, la primera es cuando tienes una mentalidad de escasez, consideras que todo está limitado y crees que no puedes superarte, suelen ser personas que se quejan de la política, los factores macroeconómicos, todo les agobia. En cambio, estar pobre es un momento en la vida, un estado temporal, significa que quizá en ese momento no tienes dinero, pero si tienes una mentalidad positiva, sueños y aspiraciones, y vives en una cultura de prosperidad, saldrás adelante, pues eres una persona rica mentalmente.

Una persona próspera es responsable, íntegra, honesta y sincera, en cambio, quien vive en la cultura de la pobreza es todo lo contrario.

Es importante que sepas que hay personas ricas, pero no prósperas; personas prósperas, pero no ricas. Personas no prósperas, ni ricas. Y personas ricas y prósperas.

¿Qué significa ser una persona rica y no próspera? Es aquella que tiene dinero, recursos, pero no sabe qué hacer con ellos y su personalidad suele ser acumulativa o expulsora.

Prósperas, pero no ricas. Aquellas personas que con poco dinero son felices y agradecidas de tener los recursos necesarios para vivir.

No prósperas, ni ricas: Este es el más complicado, porque no tienen dinero, se quejan de su situación y no buscan soluciones.

Lo ideal es vivir en una cultura de la prosperidad, ser personas con recursos y ser capaz de multiplicarlos, mantenerlos equilibrados y aportar con nuestros conocimientos y habilidades algo a los demás.

¿En qué cultura estás viviendo?

La educación financiera para niñas y niños

La educación financiera para niñas y niños

  • La mejor herencia que le podemos dejar a los hijos es la educación, pues tendrán las herramientas para salir adelante aún si no estás.
  • ¿Cómo es tu relación con el dinero? ¿Cómo te expresas de éste frente a tus hijos?
  • Reflexiona cómo y de qué manera te refieres y te diriges al dinero. Si te quejas o eres una persona próspera que agradece lo que tiene, de ser mejor y administrar mejor. ¿Qué escuchan tus hijos? También cómo lo ven, ¿cómo ven que manejas tu dinero?
  • Lo que tu transmitas es lo que ellos aprenderás de ti.
  • No esperes que tus hijos sean prósperos si tú no lo eres. Es importante que les des un buen ejemplo. Lamentablemente mucha gente cree que hablar de dinero con los hijos no se debe hacer, pero sí es tu responsabilidad que sepan cómo va a ser su relación con el dinero.
  • Recuerda que la forma de aprender es haciendo las cosas, por ejemplo, tus hijos pueden lavar los coches de la familia o vecinos, cuidar mascotas, vender dulces, repostería o bebidas y recibir dinero a cambio. Es importante encaminar esta creatividad para generar recursos.
  • Tú puedes cambiar la situación económica de tus hijos si les inculca desde pequeño el hábito del ahorro.
  • Invita y motiva a tu hijo a generar un poco de recursos.
  • Es importante que les inculques tres alcancías:
  • La primera alcancía: en la que el dinero les sirva para comprarse lo que ellos quieran, ya sean dulces o para el recreo.
  • Segunda alcancía: tener una meta clara y algo un poco más grande, ya sea una bicicleta, un juguete grande, etc . Motívalo a que ahorre la mitad de lo que cuesta y tú completas la otra mitad del precio, es importante negociar los porcentajes.
  • Tercera alcancía: a largo plazo, en la que el dinero sirva para su futuro, como la universidad.
    Sé un ejemplo y apóyate de instituciones que ayuden a mejorar la educación de tus hijos.